Soy Guille, de Madrid, allí estudié
Historia y Ciencias de la Música y Tecnología Musical en la UAM y ahora
estoy estudiando el máster en Humanidades Digitales en la UB.
Todavía
recuerdo cuando el profesor Sergio Villanueva interrumpió nuestra clase
para darnos una gran noticia: teníamos la oportunidad de optar a un
intercambio de corta duración dentro del programa Erasmus+. Este
intercambio se llevaría a cabo en Budapest (Hungría) y consistiría en el
programa BIP Innovative Approaches to Intercultural Communication,
organizado por la ELTE University (Budapest), la Università degli Studi
di Padova y la Universitat de Barcelona. A través de este curso,
adquiriríamos las competencias necesarias para desarrollar un proyecto
que involucrase a agentes de diversos grupos sociales y culturales.
A unos compañeros y a mí se nos iluminaron los ojos... ¡y no dudamos ni un instante en decir que sí!
Alojamiento
Mis
compañeras y yo decidimos alojarnos en un hostel en el centro de Pest
(la parte de la ciudad situada al este del Danubio), en una habitación
privada para las seis. Aunque al principio nos pareció arriesgado, ya
que en los hostels hay mucha gente y no siempre se puede contar con un
buen descanso, creemos que fue una gran decisión. No solo valió la pena
porque la convivencia nos unió aún más, sino también por la vida que se
respira en el hostel y las numerosas actividades que organiza cada día.
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| Grupo del Máster frente al Parlamento de Hungría |
La Universidad
El
trato que recibimos fue excepcional: nos proporcionaron tiques para el
transporte público y la comida diaria (algunos de mis compañeros
insistieron en que destacara lo bien que comíamos). Tanto los profesores
como los alumnos de la Universidad que participaban en el curso nos
trataron como a uno más y respondieron a todas nuestras preguntas y
curiosidades sobre la institución, su cultura y su historia.
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| En la biblioteca de la Universidad de Budapest |
Las clases
El
programa estaba tan bien planteado que poco a poco ibas descubriendo
cuál iba a ser el proyecto final del curso. Nos dijeron que este
consistiría en una performance donde deberíamos solucionar el problema
que se nos asignó el primer día. Después de acabar cada sesión nos
indicaban qué concepto aprendido en cada una deberíamos de añadir a
nuestra actuación final, como a quien en una buena historia le van
desvelando poco a poco la trama de una forma sublime.
Entonces, en
la sesión de comunicación no verbal, debíamos dedicar una parte de
nuestra performance a expresar emociones a través del cuerpo. Tras la
sesión de música, nos correspondía abordar parte del problema mediante
algo que tuviese que ver con esta disciplina artística. Por último, en
la sesión de actuación, algunos (como yo) logramos superar el miedo
escénico e intentar dar lo mejor de nosotros mismos.
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| Sesión con el profesor Laszlo Katona |
Las salidas
Hubo cuatro salidas oficiales y otras cuantas informales para conocer los
alrededores de la Facultad (situada en el centro de Pest). Visitamos el
Instituto Cervantes, el Palacio Real, reconvertido en el Museo de
Historia, visitamos la Casa de la Música y por último el Instituto
Italiano.
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| Visita guiada en el Museo de Historia de Budapest |
Budapest
tiene mucha historia, y sus museos lo demuestran. Si me tuviese que
quedar con una de las salidas sería la de la Casa de la Música. Como
musicólogo esperaba "un museo más" de organología... ¡Pero no! Fue una
experiencia inmersiva de las mejores a las que he asistido, con
elementos museográficos de última generación que han hecho de esta
visita una que no se me olvidará jamás.
Y... ¡nevó!
Quizás
lo que más ilusión nos hizo (y, a la vez, más miedo nos dio a quienes
no llevábamos botas…) fue despertarnos y ver todo nevado. Para mí, que
soy del norte de Madrid, no era ninguna novedad, pero algunos compañeros
de Barcelona llevaban años sin ver nevar. Las fotos quedaron preciosas…
aunque los dos grados bajo cero le restaban algo de encanto al paisaje.
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Parque Varosliget
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La experiencia
Me
siento muy, muy afortunado de haber podido vivir esta experiencia. No
solo me ha unido más a los compañeros del máster, sino porque también ha
sido una oportunidad para conocer a gente de otras partes del mundo,
cada uno con su historia y sus metas. Ha sido la ocasión perfecta para
salir de la zona de confort, y para darme cuenta de que no hay nada más
bonito e interesante que conocer y aprender de otros con contextos
totalmente distintos al tuyo.
Hemos tenido la oportunidad de conocer la ciudad desde una perspectiva poliédrica: del antiguo gueto al Palacio Real, de los ruin bars
a la Universidad, de su historia más resplandeciente a sus momentos más
oscuros… Una semana llena de emociones, aprendizajes y vivencias que
recordaré con mucho cariño.
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| Grupo de la UB al completo |
¡Y
tú! Sí, tú, si eras como yo y nunca te decidiste a hacer un Erasmus,
coge a tus amigos e intentad al menos hacer una movilidad de corta
duración, y te prometo que no te arrepentirás.
Guillermo Martín